HISTORIA:
La historia de la gestión empresarial se inicia en el siglo xix. En el
mundo occidental, la revolución industrial será el origen y la causa de
grandes transformaciones. La confluencia de las máquinas y los cambios
sociopolíticos provocarán el nacimiento de un nuevo tipo de organización
económica: la empresa moderna.
Javier Nieto1 recoge de forma brillante la evolución de las ciencias del
management, centrándose inicialmente en la organización del trabajo y la producción (Henry Fayol).
Aunque en Alemania se desarrolla una importante corriente de innovación en gestión2 y conceptualización sobre la misma, es en Estados Unidos
dónde las ciencias del management tienen su máximo desarrollo.
Las empresas se estudiaban básicamente en función de su tamaño. Se desarrolló todo un conjunto de teorías de gestión de grandes empresas, con solo
referencias a las empresas familiares como casos especiales de infradesarrollo.
La relación entre la empresa y la propiedad se analizaba únicamente en el
caso específico de las compañías cotizadas, cuyas relaciones entre los accionistas y los gestores se establecían rigurosamente.
No fue hasta 1976, cuando Louis Barnes y Simon Herson, dos profesores de Harvard, publicaron un artículo en la Harvard Business Review
donde sostuvieron que las empresas familiares no conformaban un estadio
subdesarrollado de las empresas cotizadas, sino que eran en sí mismas una
forma estable de organización competitiva.
MODELOS DE EMPRESA FAMILIAR
Problemática de la empresa familiar: Es una etapa inicial de «descubrimiento» de la empresa familiar. Los
especialistas se dan cuenta de la existencia de multitud de empresas familiares y de la existencia de problemas asociados a ellas.
Planificación de la sucesión: La sucesión ha sido identificada como el gran problema para la continuidad de las empresas familiares. Uno de los temas que más se ha difundido en las conferencias sobre empresas familiares es que el 70% de ellas
perecen en la transición de la primera a la segunda generación y solo un
15% llegan a la tercera.
Protocolo: El protocolo también se utilizó durante un tiempo, y en gran medida todavía es así. Gestionar la empresa familiar se asoció a «hacer un protocolo».
El protocolo es un sistema de reglas de relación familia-empresa. La
lógica que hay detrás de esta perspectiva es que, si bien en una primera
generación las reglas del juego las define la primera generación, en las siguientes es mucho más difícil definir unas reglas entre todos los que están
implicados en el «juego relacional»
Gobierno de la empresa familiar: La perspectiva del gobierno se ha centrado, básicamente, en la creación de distintos órganos o ámbitos de decisión para la empresa familiar.
Fundamentalmente se han diferenciado tres espacios, el ámbito de la
propiedad, representado por el Consejo de Familia, el ámbito del gobierno de la empresa, representado por el Consejo de Administración, y el
ámbito de la gestión, representado por la Dirección General y su Comité
de Dirección.
Comunicación de la familia: Todos los enfoques de gestión de la empresa familiar predominantes
hasta este momento han realizado aportaciones y plantean enfoques de
gestión válidos, desde la descripción de los problemas y las situaciones, la
planificación de la sucesión, la elaboración de protocolos, la creación de
órganos de gobierno o el establecimiento de dinámicas de comunicación
familiar. Pero todos ellos presentan carencias importantes, por dos motivos fundamentales.
Ofrecen buenas respuestas a las necesidades de gestión de la empresa familiar, pero son respuestas parciales. En el apartado anterior hemos
reseñado breve mente las aportaciones y las insuficiencias de los distintos
enfoques existentes.

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